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Aclaraciones que no aclaran

Hola.
Solo queria decirte lo mucho que me cuesta estar sin ti. Lo que me estoy dando cuenta, cada dia que pasa, de lo que te necesito, y lo necesito que mis ojos tomen contacto con los tuyos.
que
También quería hablarte de todos esos momentos en los que hemos dejado de ser nosotras para ser de otro modo, para dejar la comunicación verbal a un lado y que sean nuestros suspiros y gemidos los que hablen por nosotras, en los que sin apenas mirarnos hemos llegado a conocernos por dentro como nuestras pupilas no han sido capaces de hacerlo, consiguiendo que cada mirada siendo nosotras nos evoque a esos momentos, que cada pensamiento nos evoque a esos momentos y que esos momentos no sean más que una representación de lo que nos queremos y nos necesitamos.

Y ahora es cuando me pregunto si es cuando estás desnuda sobre mi cuando somos realmente lo que somos, o si quizá es solo una forma más de ser que solo nosotras conocemos.

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Llevo la llave de tu corazón al cuello
y no puedo dejar de pensar
a qué velocidad palpita
cuando no estas a mi lado.

Puede que suene raro,
pues tu corazón también lo llevo conmigo
y sin embargo no distingo su sonido
entre la multitud que me rodea.

Y entonces creo saber la respuesta
de este fenómeno en el que tengo tu corazón 
sin tenerlo
y la razón no puede ser otra
que soy yo quien no tiene corazón.

Pero esto no es nuevo.
Hace tiempo, desde que me lo diste
que tengo dentro de mí un corazón ajeno,
el tuyo.


Y aunque no tengo claro quien lo entrego antes,
solo sé que tu corazón está conmigo
y que esta llave 
sólo es la puerta para llegar hasta él
siempre que quiera, o siempre que lo necesite.

Y ahora que más lo necesito,
no soy capaz de encontrarlo,
aunque sé, como ya he dicho,
que esta conmigo.


Y sin saberlo caí presa.

Qué fácil es hablar de ti cuando vas a mi lado, cuando tu mayor preocupación es mirarme y hacerme feliz, pero cómo cambian las cosas cuando nos despedimos casi igual que hace (casicasi) cinco meses, yéndonos sin querer, separándonos sin hacerlo realmente.
Hablas de que la justicia poética no existe y no tienes ni idea de la suerte que tienes de tenerme a tu lado suspirando y no te haces a la idea de lo feliz que me hace poder basar mi vida en tocarte las narices y en llevarte a casa, aunque solo sea por notar como te abrazas a mi espalda como si fuera el mejor invento para protegerte contra la vida, y todo lo malo que te quiera hacer.
No es que no sepas de justicia poética... es que no has pensado de verdad lo que supone la verdadera injusticia poética. Va a ser 28 y yo no voy a estar a tu lado... ¿Qué es un 28 sin tus brazos al rededor de mi cuello, sin mis manos en tu cintura, sin mirarnos en silencio o sin una simple caricia por tu mejilla mientras clavas tus ojos en los mios? No es que no te vaya a besar suficiente... es que ni siquiera voy a tener la oportunidad de hacerlo.
Y a pesar de todo no me siento triste por ello. Más bien al contrario. Si, pasaremos un 28 separadas, y aun así solo puedo pensar en todos los que nos quedan juntas... 3 más por lo menos.
Por eso -amor- no hables de injusticia poética al referirte a nosotras. Hazlo por todos aquellos que no pueden disfrutar de ti como yo lo hago, porque tengo la suerte de que tú has elegido pasar tu tiempo conmigo y no con todos ellos.
"Dicen que se sabe si un amor es verdadero cuando duele tanto como dientes en el alma..." y a mí, separarme de ti me ha destrozado el alma... y ya no me siento Dinosaurio, sino presa a punto de ser devorada...



This is the time to lose control.

Implórame que te haga mía. 
Besos, mordiscos... 
Tus labios 
recorriendo mi cuello...
Pides guerra
y yo soy una guerrera.

Puedo dejar pasar
tus intenciones de largo,
pero también 
puedo demostrarte
que me gusta estar 
MUY cerca de ti.

Y entonces
te hago vibrar 
entre mis brazos
 y tengo entre mis dedos
 el control de tu cuerpo,
que busca donde aferrarse
para poder sobrevivir
 a esas oleadas de calor
que lo recorren.

Tus uñas
se clavan
en mi espalda,
en este caso
 aún vestida,
y me desgarran el alma
 a cada
bocanada
 de
aire
que sale
de tu garganta.

Y vuelta a empezar.
A sentirme poderosa,
Con tu control
entre mis dedos.


Tú y tu cuerpo

Tú.

Tú y tu cuerpo
no hacéis más que desesperarme.
Sobre todo tú,
sobre todo tu cuerpo.

Y tanto es así,
amor,
que no puedo sino 
perderme en ti,
y en todo 
lo que me haces sentir...
Pero, ¿qué te voy a contar
que no sepas ya?

No mentiría
si te dijera que me encanta
quitarte la toalla
y tirarte en la cama,
dejando lo de estar limpia
para otro rato.

Aunque claro,
a mi me gusta todo
lo que tenga que ver
con cansarme contigo
y nunca de ti.
Pero ¿qué es
lo que quieres que haga,
si desde que creo conocerte, 
me siento 
más perdida en ti,
y sin ti, 
no soy nada?

Y por eso creo
que estoy loca,
y enloquezco 
por cada beso
y también
por cada mirada.


MUY LENTO Y CON MUCHAS GANAS.

Seguro que hoy nos haríamos el amor muy bonito,
muy despacio, y con muchas ganas...
pero muy flojito, y en voz baja.
Como si tuviéramos tiempo infinito
para demostrarnos todo lo que nos queremos.

Y después me abrazarías sin decirme nada,
apoyando tu cabeza en mi pecho,
como haces siempre,
escuchando mi corazón.
Sabiendo que cada beso que me dieras
sería en esencia un "te amo".

Por eso quieres que espere.
Y que te demuestre cuantísimo te quiero
en una noche solo nuestra.
En la que no estemos pendientes de nada.
De absolutamente nada
de lo que pase fuera.
No relojes, no gente interrumpiendo.
No prisas, no autobuses.
Tú y yo. Y ya está.
Sólo tu cuerpo y el mío.
Sólo tu alma y la mía.
Pasará. Me lo has prometido.