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Tormenta

Somos
como la tormenta que precede a la calma.
Y no hay forma de hacer que estemos tranquilas.
A nuestro alrededor llueve a todas horas...
Antes corría a refugiarme bajo el soportal más cercano.
Después te buscaba para evitar que te mojaras.
Ahora, me gusta mojarme.
Y no hablo de la lluvia... sino de ti.

Me gusta que te mojes conmigo
y mojarme contigo.
Pero ya no puedo compararlo con mojarnos
y sentir directamente tu calor en contacto con el mio.
Es una de las cosas que me desconcentran ahora mismo.
Y no sólo me desconcentra, agita mi corazón, 
como si de esa noche se tratara,
y yo no tuviera manos con las que agarrarte,
y tu no hicieras más que mover tu cuerpo semidesnudo
encima del mío,
secando mi garganta, quebrando mi voz.

Y vuelvo en mí y tu no estás aquí.
Y la tormenta ha pasado.
Y entonces no sé que hacer.
Te busco por los rincones de mi habitación,
por las paredes en las que estuvimos,
por mi cama, ahora vacía...
y encuentro de todo.....
MENOS CALMA.



¿capaz o incapaz?

Dejémonos de sutilezas.

Ven,
Cómeme la boca.
Empújame contra una pared.
Quítame la camiseta.
Déjame quitártela,
y que con ella
toda tu ropa caiga al suelo,
y acompañe a la mía.

Llévame hasta la cama.
Déjate caer sobre mí.
Juega con mi cuello.
Bésalo. Muérdelo.

Pasea tus manos por mi piel.
Pasea tus labios.
Pasea tu lengua.
Y memoriza cada centímetro.
Bésalo.
Saborealo.

Métete en mí.
Hazme olvidar que hay vida más allá de tus dedos.
Consigue que las palabras desaparezcan de mi boca.
Consigue que  me comunique solo por gemidos.
Y que sea mi alma lo único
que salga por mi garganta.

Demuéstrame esas ganas locas que me tienes.
Hazme perder el control.
Dejémonos llevar,
como si de nuestra última vez se tratase.

Y haz que caiga rendida,
sin saber donde estoy.
Y que sean de nuevo tus labios
los que me orienten.

Esto no es otra entrada bonita

Hoy estoy de mala leche.
Empiezo a cansarme de toda esa gente que no da un duro por nada que incluya querer a alguien más que a su propia vida, que no hace más que poner fecha de caducidad, y lo unico que parece es que gritan a los 4 vientos lo que ellos no serían capaces de "aguantar" la compañía de otra persona más de ese tiempo que ellos estiman. Lo pongo entre comillas porque si estás a gusto no es aguantar, es disfrutar, y eso es lo que yo hago.

Me parece perfecto que os guste estar solos y disfrutar de la única compañia de vuestra mano izquierda, a la cual la habréis puesto un nombre estúpido y es la única relación estable que tenéis.

Pero yo últimamente prefiero pasar las tardes con ella sin hacer nada que con vuestra actitud.

Tomároslo como queráis. Pero hoy, aquí, es un día gris.