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1900

Poesía, amor, sexo.
me encantaría un poco de poesia
después de cenar
al más puro estilo de Satine

Yo pienso en ti,
y el Moulin Rouge se queda lejos
del reino de placeres nocturnos
que es mi espalda cuando estás
en
ella
y haces que quede plena.

Siento el tacto de unas piernas
Que se separan a medida que avanzo por ellas.
Unas medias que decoran un suelo
Y unos suspiros que me llevan al cielo.

Bombillas de la fachada de un burdel
Donde el amor no se compra,
Se intercambia por versos,
Y miles de besos.

Dicen
que lo más grande que te puede pasar
es que ames y seas correspondido
que amor es todo lo que necesitas...
yo todo lo que necesito
es tenerte
a ti.

Y el resto del mundo

ya sabes que me da igual.

No irme sin ti.

Piensa en mí como yo hago contigo.
Piénsame a tu lado,
siénteme en el vacío.

Piensa en todos esos momentos,
en los que sin quererlo, 
hiciste tus momento míos,
en los que queriéndolo,
los hiciste nuestros.

Recuerda cada instante,
que sin dejar de cogernos de la mano,
huiamos a cientos de kilómetros,
y sin embargo,
no estábamos ni a dos centímetros.

Siente como el viento te golpea,
como tu piel se estremece
mientras piensa en cómo mis dedos 
rozaban tu piel.

Nota esas ganas de dejar caer 
tu cabeza hacia detrás,
de cerrar tus ojos,
entreabrir tu boca,
y exhalar todo el aire de tus pulmones
de una sola vez.

Cada poro recorrido por mi boca
es un latido de tu corazón,
a la vez que una sonrisa 
y un atisbo más de vida.

Me gustan tus besos,
tanto, que a veces pienso que podría
alimentarme sólo con ellos,
y aunque llegara a morir de hambre,
sería, sin duda, una muerte bonita.

La locura que me acompaña 
me ha confesado,
que contigo cada mañana
sería mágica;
que contigo, cada despertar
sería único.

La cordura me ha gritado
que no me separe de ti,
que no deje a mis ganas de huir
ganar ni una sola batalla,
que esta guerra, 
se libra día a día,
como todos los que aquí quiero seguir.

Que si a veces busco la salida,
es sólo por ir en busca de aire,
para que cuando me mires,
aún me quede algo que expirar.

Nos abrazamos tan fuerte,
que si río, tus ojos me sonríen,
 y tu boca no puede dejar de mirarme
tan fuerte, que si lloras,
 mi corazón sangra tus lágrimas, 
y mis manos se humedecen de tus ojos.
Que si me voy morirás,
y que si me quedo sé que me querrás.

Puede sonar fácil abandonar,
y ya me conoces,
me gustan los retos, 
soy una chica de logros difíciles,
desastre sentimental,
y siempre, sonriente.

Y si de verdad me conoces,
sabrás entonces,
que por muy lejos que quiera ir,
si de alguien quiero huir,
nunca será de ti.

Peluche y bebida.

Esta es la historia de una luchadora. De una personita, de no más de metro y medio, que es capaz de cualquier cosa por mantenerme a su lado.  De lo que más quiero, y de lo que más valoro.
Es la historia de unas lágrimas, y una risa, o de una risa que hace saltar lágrimas. De una moto y un coche, e incluso, de un sofá y una cama.
Es el recuerdo de una piel erizada al contacto de unas manos aventureras, un suspiro de placer al roce de unos labios que buscan ese beso que Wendy escondía, y que en realidad, aun sabiendo donde se esconde prefieren dar doscientos a tientas comprobando lo que provocan antes que alcanzar sin dudar la comisura de los labios.
Es un escalofrío, piel de gallina, pinchazos en el estómago y marcas en la piel. Es distancia y a la vez más que simple contacto de pieles que se conocen.
Pero sobre todo, es espontaneidad, a la vez que una mente calculadora, capaz de trazar el mejor plan jamás inventado.
Es el más recatado pudor y el más desvergonzado descaro a la vez, es una rosa, una flor, que si no tienes cuidado pincha como la que más, es lo contrario del sol y la luna, caliente de noche, fría a la luz del día.
Es salvaje a la vez que sosegada, es la tormenta y la calma al mismo tiempo.
Es la más tranquila de la manada, y al mismo tiempo la más zorra. La que se bebe todo el agua y luego sale airosa. La que tiene cara de no haber roto un plato en su vida, y que a espaldas del mundo rompe vajillas entre risas.
Es una bomba en potencia, y a la vez mi acto. Es mi presente, que ya ha marcado mi pasado, y que sin duda, dejará huella en mi futuro.
Como decirlo..... es ese peluche que un día aparece en tu cama, y crees que siempre será tuyo, con la diferencia, de que de noche, olvida los juegos de niños y es capaz de cubrir sus actos bajo dos rombos rojos.